sábado, 20 de diciembre de 2008

Colores de un desvelo



En esta parte de mi trabajo visual he tratado de plasmar las sensaciones de los diversos trastornos del sueño y su relación con la obra de arte. Una noche encontré que hacer con el desvelo, así desde mi insomnio nace la habilidad de pintar, esta idea ha ido madurando hasta convertirse en la temática central de mi obra.
















Así mi insomnio es mi inspiración, y mi desvelo no sólo mi temática sino que también mi material de trabajo.
Las formas y colores que han quedado en el recuerdo de una pesadilla infantil, las sensaciones que la noche regala al sonámbulo es una mezcla exquisita de pánicos, angustias y silencios. Recuerdos que no pertenecen a una realidad concreta, sino que más bien a un inconciente que busca apoderarse de esta realidad, así entrego mi obra pictórica como puente para esta unión.


















Las imágenes provienen de ese mundo de fantasías tenebrosas, he ahí la fuerza casi violenta de mi pintura, pero mis colores son luminosos, energéticos puesto que es esta energía y vitalidad nocturna que me impide conciliar el sueño, de alguna forma mis noches están repletas de colores, sombras y luces llenas de contrastes. Así poco a poco los colores con sus texturas se van apoderando de la composición quitándole así espacio a la figuración.































































1 comentario:

Felipe dijo...

¿Ego o Atracción?

No ha de ser ella, he de ser yo.
Último día
Me ha dicho que escriba con verdad
que sólo la verdad te hace ser natural
lo otro es copia, son modelos, son imitaciones
lo mío está en mí, no en Bertoni ni en Peréc, sino en mí
Lo pongo en práctica y me resulta
Me vuelve ligero me des- nubla, me blan-quea,
Pero no se que tanto durará
ella
motor, hastío, ojala latencia
Todo y nada fue por ella
3.254 semanas o tal vez dos días
Peor aun, pudieron ser vidas,
dos que se cruzaron
tres que se separaron

Y para qué,
para lograr que te escriba
Mejor te pregunto
¿De que nos sirvio?
De qué te sirve moler mi cabeza con tu egoísmo,
Tu puto egoísmo, que por ego o atracción
usas y usas
Llena de presunción,
Oronda como las camelias
Sólo te pido que calles,
Que te vayas de mi memoria
Con tu egoísmo o con tu atracción,
Pero que te vayas,
A la cresta de mi cabeza
O al pendón de mi ojos,
Sólo sal

No quiero más días
recurriendo al humo,
ni dejarte en colillas de vergüenza
Ni mucho menos en la sequedad
de aquel frío adiós.

Adiós que se acaba hoy,
con esta noche,
con nuestro insomnio,
y con esta poesía,
Adiós