
En esta parte de mi trabajo visual he tratado de plasmar las sensaciones de los diversos trastornos del sueño y su relación con la obra de arte. Una noche encontré que hacer con el desvelo, así desde mi insomnio nace la habilidad de pintar, esta idea ha ido madurando hasta convertirse en la temática central de mi obra.




Así mi insomnio es mi inspiración, y mi desvelo no sólo mi temática sino que también mi material de trabajo.Las formas y colores que han quedado en el recuerdo de una pesadilla infantil, las sensaciones que la noche regala al sonámbulo es una mezcla exquisita de pánicos, angustias y silencios. Recuerdos que no pertenecen a una realidad concreta, sino que más bien a un inconciente que busca apoderarse de esta realidad, así entrego mi obra pictórica como puente para esta unión.

Las imágenes provienen de ese mundo de fantasías tenebrosas, he ahí la fuerza casi violenta de mi pintura, pero mis colores son luminosos, energéticos puesto que es esta energía y vitalidad nocturna que me impide conciliar el sueño, de alguna forma mis noches están repletas de colores, sombras y luces llenas de contrastes. Así poco a poco los colores con sus texturas se van apoderando de la composición quitándole así espacio a la figuración.



Desnuda en el azul, Óleo 100X 80
Sombra azul, ÓLEO 50X60
Amarillo 45X65
Sombrilla, óleo 40X50
FILOMELA, ÓLEO70X90
Carne del insomnio70x95
Máscaras, óleo 60X80
Máscas tu guitarra y mis maletas 70X95
feticher, oleo 40 X 60
Nenufanes verdes 50X40
Trabajos realizados en clases de formay color III, en medida 40 X 40


















